Proyecto Spíti: ventanas K·LINE y una Galandage que abre el salón a la terraza
En esta reforma de una vivienda en Sant Pere de Ribes instalamos ventanas de aluminio K·LINE y planteamos la salida principal a la terraza con una corredera Galandage: al abrirla, las hojas se esconden dentro de la pared y dejan prácticamente libre todo el paso.
Una reforma donde la luz y la relación con la terraza tenían mucho peso
Spíti es una vivienda cuidada en cada detalle. Al plantear las nuevas carpinterías queríamos mantener esa misma línea: perfiles contenidos, mucha superficie de vidrio y soluciones que funcionaran bien en el día a día.
No todos los huecos pedían lo mismo. En la vivienda combinamos ventanas batientes y correderas K·LINE, escogiendo el sistema según el espacio disponible y el uso de cada estancia.
Pero había un punto especialmente importante: la salida del salón hacia la terraza. Aquí una corredera convencional habría dejado parte del hueco ocupado incluso estando abierta.
Por eso se proyectó una Galandage K·LINE. Sus hojas se desplazan hacia los laterales y quedan ocultas dentro del tabique, consiguiendo una apertura mucho más amplia entre el interior y el exterior.
Ventanas pensadas como parte de la reforma
Más que colocar el mismo tipo de ventana en toda la vivienda, estudiamos qué solución tenía más sentido en cada zona.
Más entrada de luz
Aprovechar la superficie de cada hueco y reducir visualmente la presencia de los perfiles.
Abrir el salón a la terraza
Conseguir que la salida al exterior pudiera quedar lo más despejada posible cuando estuviera abierta.
Comodidad en cada estancia
Combinar diferentes tipos de apertura según el espacio disponible y la forma de utilizar cada ventana.
Una misma estética
Mantener una línea uniforme en toda la vivienda aunque las ventanas no funcionaran todas de la misma manera.
La salida del salón se esconde dentro de la pared
La Galandage era una de las piezas que había que prever con más atención durante la reforma.
A diferencia de una corredera convencional, las hojas no quedan superpuestas delante del hueco al abrir. Se desplazan hacia los laterales y entran dentro del tabique.
El resultado se nota especialmente cuando la balconera está abierta: salón y terraza quedan mucho más comunicados y podemos aprovechar prácticamente todo el ancho disponible para pasar de una zona a otra.
- Las hojas quedan ocultas dentro de la pared al abrir.
- Se libera prácticamente todo el hueco de paso.
- No ocupa espacio de apertura hacia el salón ni hacia la terraza.
- La obra debe prepararse desde el principio para alojar correctamente el sistema.
El esqueleto de la balconera antes de quedar integrado en la vivienda
En estas imágenes todavía puede verse el esqueleto de la balconera Galandage. Es la estructura preparada para que las hojas puedan desplazarse hacia los laterales y quedar escondidas cuando abrimos.
Una vez instalada y comprobado que todo funciona correctamente, sobre esta estructura se coloca el pladur. De esta forma, el conjunto queda integrado dentro de la pared y, con la obra terminada, prácticamente desaparece de la vista.
Lo que aquí vemos como una estructura abierta acaba formando parte de la propia vivienda.
Cuando está abierta, el hueco vuelve a ser protagonista
Una vez terminada la reforma, el mecanismo queda integrado en la vivienda. Cerrada funciona como la balconera del salón; abierta, las hojas desaparecen hacia los laterales y la terraza se incorpora mucho más al espacio interior.
Ventanas batientes y correderas según cada espacio
La Galandage es la solución que más llama la atención del proyecto, pero no tendría sentido utilizar el mismo sistema en todas las ventanas de la casa.
En el resto de la vivienda combinamos ventanas batientes y correderas de aluminio K·LINE según las dimensiones del hueco, el espacio disponible alrededor y el uso previsto en cada estancia.
Así podemos utilizar una apertura batiente donde interesa disponer de un cierre más completo y una corredera cuando queremos evitar que las hojas invadan el interior de la habitación.
Aunque los sistemas sean distintos, el acabado de las carpinterías mantiene una misma línea visual en toda la vivienda.
No todas las ventanas tienen que resolver el mismo problema
En una reforma completa es fácil caer en la idea de escoger una ventana y repetirla en toda la casa. Nosotros preferimos estudiar cada apertura por separado.
Una habitación, una cocina y una salida a terraza tienen usos muy diferentes. Las dimensiones también cambian, igual que el espacio que tenemos delante de cada ventana para poder abrirla.
En Spíti esto nos llevó a trabajar con diferentes sistemas K·LINE, manteniendo al mismo tiempo una estética común.
La Galandage resuelve la apertura del salón. En otros puntos de la vivienda, las soluciones más sencillas son precisamente las que mejor funcionan.
Detalles de las carpinterías y de la vivienda terminada
Una selección del proyecto para ver cómo se integran las diferentes ventanas K·LINE dentro de la reforma.
Podemos estudiar qué tipo de ventana encaja mejor en cada espacio
Si estás pensando en cambiar las ventanas o tienes una salida a terraza, cuéntanos qué quieres mejorar. Valoraremos las medidas, el tipo de apertura, el vidrio y las diferentes opciones antes de preparar la propuesta.