Proyecto Thalassa: nuevas ventanas K·LINE en una vivienda de Sitges
En Thalassa renovamos las ventanas y puertas de una vivienda de Sitges con carpinterías de aluminio K·LINE.
Combinamos una balconera corredera, vidrios fijos y una puerta que abre hacia el exterior. En el salón también instalamos una cortina de lamas verticales para poder controlar mejor la luz y ganar intimidad cuando hace falta.
Cada zona de la vivienda necesitaba una solución diferente
Cuando cambiamos todas las ventanas de una vivienda, no siempre es buena idea instalar el mismo sistema en todas partes.
En Thalassa había zonas donde queríamos salir cómodamente al balcón, otras donde simplemente necesitábamos dejar entrar mucha luz y un acceso donde nos convenía más que la puerta abriera hacia fuera.
Por eso combinamos una balconera corredera, diferentes vidrios fijos y una puerta con apertura exterior.
También renovamos los tejidos de los toldos que ya había y, en el salón, instalamos una cortina de lamas verticales delante de la balconera.
Más luz y aperturas cómodas para el día a día
Miramos cada zona de la vivienda para decidir qué tipo de apertura nos encajaba mejor en cada caso.
Ganar luz
Aprovechar bien cada hueco para dejar entrar toda la luz natural posible.
Salir cómodamente al balcón
Instalar una balconera corredera que no ocupe espacio del salón cuando la abrimos.
Aprovechar los fijos
Utilizar vidrio fijo allí donde no necesitamos abrir la ventana, pero sí queremos mucha luz.
Regular la luz y la intimidad
Añadir una cortina de lamas verticales en el salón para adaptar la luz según el momento del día.
Salir al balcón sin que la ventana ocupe espacio en el salón
La balconera del salón es una de las aperturas que más se utilizan en esta vivienda.
Aquí instalamos una balconera corredera de aluminio K·LINE. Las hojas se desplazan lateralmente y no entran en el salón cuando abrimos.
Esto va especialmente bien cuando tenemos una zona de paso, una mesa o algún mueble cerca de la ventana, porque no tenemos que reservar espacio para que la hoja gire hacia dentro.
Además, el vidrio deja entrar mucha luz y mantiene el salón muy abierto visualmente hacia el balcón.
- Apertura corredera sin ocupar espacio interior.
- Salida directa al balcón.
- Mucha superficie de vidrio.
- Una apertura cómoda para utilizar a diario.
Una balconera que mantiene el salón muy abierto hacia el balcón
Cerrada, la balconera deja entrar mucha luz y mantiene una vista muy abierta hacia el exterior. Cuando la abrimos, podemos salir al balcón sin que ninguna hoja ocupe espacio dentro del salón.
Vidrios fijos allí donde solo necesitábamos luz
Hay puntos de la vivienda donde no necesitamos abrir la ventana. En estos casos, un fijo es una solución muy sencilla: aprovechamos mejor el hueco y tenemos más superficie de vidrio.
En Thalassa los utilizamos en diferentes zonas, manteniendo la misma línea que el resto de ventanas K·LINE.
Aquí nos convenía más que la puerta abriera hacia fuera
En este punto de la vivienda instalamos una puerta que abre hacia el exterior.
Así, cuando la abrimos, la hoja queda fuera y no nos ocupa espacio dentro.
Es algo sencillo, pero se nota mucho cuando tenemos poco espacio o simplemente queremos mantener libre la zona de paso.
Al final, eso es lo que buscamos: que cada puerta o ventana se adapte bien a la zona donde se va a utilizar.
Regular la luz del salón sin tapar completamente la balconera
Delante de la balconera instalamos una cortina de lamas verticales.
Podemos girar las lamas para dejar entrar más o menos luz y ganar intimidad cuando nos interesa, sin tener que dejar el salón completamente a oscuras.
En una balconera tan ancha, este tipo de cortina también encaja muy bien porque acompaña las líneas verticales de la ventana y visualmente queda ligera.
Cuatro soluciones diferentes para que cada zona sea más cómoda
La balconera corredera nos permite salir al balcón sin ocupar espacio del salón cuando abrimos.
Los fijos dejan entrar luz en puntos donde no necesitamos una ventana que se abra.
La puerta con apertura exterior deja libre el espacio de paso dentro.
Y la cortina de lamas verticales nos permite regular la luz y ganar intimidad a lo largo del día.
También renovamos los tejidos de los toldos que ya tenía la vivienda, aprovechando los sistemas existentes.
Son soluciones distintas, pero todas parten de lo mismo: mirar qué necesita realmente cada zona de la vivienda.
Podemos ver qué tipo de apertura encaja mejor en cada zona de tu casa
Miramos las medidas, el espacio que tienes, cómo utilizas cada habitación y qué quieres mejorar antes de preparar la propuesta.